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Dios es nuestra agenda.

 Jesús va al templo...
13Como ya se acercaba la fiesta de los judíos llamada la Pascua, Jesús fue a la ciudad de Jerusalén. 14Allí, en el templo, encontró a algunos hombres vendiendo bueyes, ovejas y palomas; otros estaban sentados a sus mesas, cambiando monedas extranjeras por monedas judías. 15Al ver esto, Jesús tomó unas cuerdas, hizo un látigo con ellas, y echó a todos fuera del templo, junto con sus ovejas y bueyes. También arrojó al piso las monedas de los que cambiaban dinero, y volcó sus mesas. 16Y a los que vendían palomas les ordenó: «Saquen esto de aquí. ¡La casa de Dios, mi Padre, no es un mercado!»
17Al ver esto, los discípulos recordaron el pasaje de la Biblia que dice: «El amor que siento por tu templo me quema como un fuego.» San Juan 2:13 (TLA)

El templo de Dios aquí se representa en día de hoy como nosotros, que somos el templo de Dios, donde él habita. En estos pasajes podemos ver como Jesús tenía un gran fuego de pasión por su iglesia y al ver como la gente estaba utilizando ese lugar como mercado se molesto mucho, ya que no es un lugar que se puede utilizar para cualquier cosa sino, para el Señor.

Es lo mismo con nosotros, su templo, no podemos estar viviendo una vida en la cual nuestro ser este siendo utilizado para diferentes cosas, para diferentes propósitos, asi como estaba siendo utilizado el templo. Jesús se molestaba por ver este tipo de situaciones. Cada uno de nosotros somos especialmente para Dios, vivimos para él. Somos un templo santo el cual esta apartado de otras cosas y Dios es nuestra fuente principal y única de vida.

No enfoquemos nuestra vida en las cosas del mundo, las cuales son desgastantes, sino dediquemonos en servir a Dios y darnos a sus propósitos los cuales si tienen provecho y una gran recompensa.

Y me sorprendió como nosotros al entregar nuestra vida a él por completo, deja de ser solo parte de nuestra agenda y ahora Dios es nuestra agenda.

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